Tiaré — La creación
El tiaré es la flor sagrada de Polinesia. Blanca, de cinco o seis pétalos, de una pureza absoluta, se lleva detrás de la oreja como un mensaje — a la izquierda para decir que el corazón está ocupado, a la derecha para decir que está libre.
Dondequiera que aparece, trae consigo el perfume de la isla, el calor del sol sobre la piel, la ligereza de quienes saben vivir.
Tiaré nació de esta flor — y de todo lo que representa.
La base es de una transparencia absoluta: el punto de red cuadrado de malla grande, blanco brillante y muy calado, despliega su red de cuadrados abiertos en las dos piezas, crop top y falda larga, como un velo de luz estructurada.
Sobre este fondo inmaculado, surgen las flores.
En el crop top, una gran flor naranja en relieve se impone en la parte delantera — presencia única, firma visual, corazón de la pieza.
El cuello redondo y las mangas capa están ribeteados en rosa fucsia, color que vuelve como un hilo conductor.
La banda arcoíris de punto abanico en la parte inferior — turquesa, naranja, amarillo, verde, rojo, rosa fucsia — es una fiesta en sí misma.
Y en la espalda, el cordón de encaje rosa fucsia desde el cuello hasta la cintura transforma lo que no se ve en lo que más se nota.
En la falda larga, las grandes flores multicolores en relieve están dispersas asimétricamente — turquesa, rosa fucsia, rojo, verde anís, naranja — como si hubieran crecido allí, naturalmente, sin un plan preestablecido.
El cinturón de cordón blanco con pompones y borla turquesa termina el conjunto con ese toque de fantasía controlada que es la marca de Cachalabibi.
Tiaré se lleva como una isla que uno se lleva consigo.
En verano con sandalias doradas o sandalias planas blancas. Por la noche con joyas doradas y un moño alto.
Es la prenda que uno se pone cuando quiere que el día sea hermoso.
Completamente tejido a mano en mi taller francés.
Creación exclusiva Cachalabibi — Pieza única, una sola copia en el mundo.