Gitana — La creación
El mosaico es uno de los artes más antiguos y pacientes que la humanidad ha inventado.
Tesela tras tesela, fragmento tras fragmento, una imagen nace de la yuxtaposición de pequeños elementos distintos — cada uno incompleto por sí solo, todos necesarios juntos.
Los Romanos cubrían con ellos sus suelos y sus termas.
Los Bizantinos vestían con ellos sus basílicas de luz dorada. Dondequiera que el mosaico apareció, dijo lo mismo: la belleza nace del ensamblaje.
Gitana — la gitana, la que viaja y lleva consigo todos los colores del mundo — nació de esa idea.
La construcción es de una riqueza absoluta.
El punto granny square denso y muy estructurado teje un mosaico cromático donde cada cuadrado compone un rombo en relieve en un color distinto: naranja quemado, rojo vivo, amarillo sol, violeta lavanda, azul cielo, verde anís.
Seis colores. Seis territorios. Una sola pieza que los contiene todos.
El cinturón de canalé multicolor con cordón ajustable naranja ancla la falda en su energía más vibrante.
El borde inferior de punto de abanico festoneado amarillo termina la pieza con ligereza — un último gesto de gracia después de tanta estructura.
El corte es de tubo, muy ajustado, maxi 98 cm. E
se ciñe al cuerpo, lo sigue, lo acompaña a cada paso.
Llevada con un top liso — blanco, negro, o en uno de sus colores — es el look completo. Llevada con una chaqueta oversize, se convierte en contraste.
Se adapta a quien la lleva, como todas las piezas que tienen carácter.
Completamente tejida a mano en mi taller francés.
Creación exclusiva Cachalabibi — Pieza única, un solo ejemplar en el mundo.