Ganchillo — La creación
Uncinetto. En italiano, es simplemente la palabra para ganchillo — ese pequeño gancho de metal o hueso, ese gesto milenario que transforma un hilo en tela.
Pero en Burano, la isla de las encajeras frente a Venecia, uncinetto es mucho más que una herramienta. Es una transmisión. De manos que aprendieron de manos que habían aprendido de otras manos, bajo el mismo sol veneciano, en las mismas casas con fachadas pintadas de colores vivos para que los pescadores las encontraran en la niebla.
Uncinetto es un homenaje a esas manos — y a todas aquellas que, ya sean de Burano o de otro lugar, siguen tejiendo a ganchillo.
La construcción se basa en franjas horizontales muy apretadas de punto de ondas y espigas, trabajadas en un hilo jaspeado multicolor de una riqueza rara: fucsia vivo, violeta ciruela, rosa salmón, marrón chocolate, beige dorado. Estos colores no se eligen por separado — coexisten en el mismo hilo, trenzados juntos, y es el ganchillo quien los revela, franja tras franja.
Cada hilera crea un efecto de ola festoneada que se entrelaza con la siguiente, como las tejas de un tejado veneciano.
El resultado es un tejido denso, semiopaco, de una profundidad visual notable — que cambia según la luz, según el ángulo, según el momento del día.
El cuello barco ligeramente evaseé, las mangas cortísimas integradas, el corte recto ligeramente evaseé hacia abajo — idéntico delante y detrás — le dan a Uncinetto un aire a la vez simple y sofisticado.
Un alma artesanal, con la elegancia de un tejido de costura.
Completamente tejido a ganchillo a mano en mi taller francés.
Creación exclusiva Cachalabibi — Pieza única, un solo ejemplar en el mundo.