Bianco — La creación
Hay prendas que se notan de frente. Bianco es una prenda que se nota de espaldas.
El blanco era obvio. No el blanco clínico, sino el blanco algodón —cálido, mate, ligeramente marfil según la luz—, el que no busca hacer demasiado y que, precisamente por eso, atrae todas las miradas. Bianco nace de esta certeza: la sobriedad puede ser el lujo más radical.
El punto elegido es una malla hexagonal de gran calado —una de las construcciones más aéreas del crochet—.
Cada hexágono encaja en el siguiente para formar una red abierta, casi inmaterial, que deja entrever la piel sin revelarla del todo.
El resultado es ligero como una segunda capa de aire. Trabajar este punto en blanco puro requiere una regularidad absoluta: la menor irregularidad se nota, sin color para disimularla.
Luego viene la espalda.
Una larga abertura central se abre desde el cuello hasta la cintura, sostenida por dos cordones ajustables —uno en el escote, el otro en la cintura—. No es un detalle: es el alma de la prenda. Según cómo se anuden, sueltos o apretados, Bianco cambia de carácter. Pudoroso o descarado. Recatado o sensual. Es la misma prenda, y es otra mujer.
El corte crop despeja la cintura.
Las mangas cap, cortas, despejan los hombros. Bianco se lleva sobre un bañador en la playa, sobre un body por la noche, o sobre un sujetador tipo bandeau para los días en los que simplemente quieres estar guapa sin esfuerzo.
Completamente tejido a mano en mi taller francés.
Creación exclusiva Cachalabibi — Pieza única, un solo ejemplar en el mundo.